
Ni el desdeño del tiempo, ni las guerras, ni el latigo afilado del aire, ni la furia del fuego de la ignorancia de los mortales... nada podrá nunca tan siquiera lastimar tu sublime y eterna belleza... Alli voy, deseoso de reencontrarme y consolarme mutuamente contigo... acuanarte a ratos, dejarme acuanar a otros en tu raíz sabia, ofreciendote la humildad de mis lagrimas para calmar tu sed... esperame, no desfallezcas, no tardo... Divina Grecia!.
2 comentarios:
Espero y deseo que lo pases muy bien y que a pesar de los incendios, su espíritu te ilumine.
¡Qué hermosas fotos...! Añoramos Grecia porque somos griegos.
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