domingo, febrero 18, 2007

The Pillow Book

Otra de mis favoritas, de uno de mis favoritos.

The Pillow Book (cuyo título hace referencia a la costumbre japonesa de guardar en las almohadas, que eran de cerámica o de madera huecas, los diarios íntimos) es una película -casi poema- de carácter iniciático dirigida por Peter Greenaway en la que Nagiko -narradora y protagonista- va contando su proceso de aprendizaje. Proceso que se simboliza en el paso de ser soporte de escritura a convertirse ella misma en "pincel"; y que tiene, como etapas intermedias, el conocimiento del amor, de la muerte y de la venganza.

En cuanto a la forma, sigue presente la constante necesidad de Greenaway de romper con el lenguaje cinematográfico tradicional. En este caso, la ruptura se realiza por medio de la yuxtaposición simultánea de imágenes –recurso de clara filiación nipona, perceptible no sólo en su lengua, sino también en su literatura (téngase en cuenta que la composición poética nipona más popular es el haiku, uno de cuyos principios es la contraposición de impresiones)-. Esta técnica tiene como función completar o adelantar lo que ocurre/se dice o va a suceder.

Hacia la mitad de la película, se hace una cita del Makura no Soshi que, en cierto modo, la resume:

"Dos cosas no nos han de faltar: las delicias de la carne y las delicias de la literatura"...

4 comentarios:

pe-jota dijo...

Gracias por la referencia de esta película. A pesar de que el cine de este director lo encuentro muy interesante debido a su gran personalidad, marcada por su amor al arte, que se trasluce en que sus imágenes parecen cuadros, así como a las manías de este director en cuanto al orden o al juego con los número y las letras.

homo-sapiensis dijo...

si..a veces puede ser barroco..pero me encanta el subrealismo de sus peliculas... Cine en estado casi puro, ya que es muy visual... Gracias por comentar pe-jota, y un abrazote

pon dijo...

Caramba, no tenía idea, gracias Sapiensis. Tomo nota.

homo-sapiensis dijo...

Gracias por leerme Pon y dejar tus comentarios. Un besote